“Lloviendo” en familia

Hacía más de un mes, que una de nuestras seis hijas, nos anunció que vendrían junto nuestra, ella y dos de sus hermanas junto con el nieto Luca de 4 años, a pasar tan solo 3 días con nosotros, aprovechando unos precios bajos en el billete de avión Eindhoven-Alicante. Y así fue con la alegría que nos dieron. Lo malo fue, que coincidió esos tres días, con el temporal de nieve, lluvia y oleaje en el mar que hace muchos años no se recordaba en la costa del Mediterraneo, desde Cataluña hasta Almería; lo que, prácticamente, las obligó a estar en la casa familiar hablando, riendo y contando cosas.

Como es natural en toda conversación donde participan cuatro o cinco personas, se entrecruzan distintas opiniones, pareceres, conocimientos y experiencias que, si se dan en respeto, enriquece el conocimiento de todos y disfrutan de la compañía. La climatología ayudaba con rayos y truenos; lluvia y más lluvia viendo las noticias en la televisión y las hijas conectándose a través del watschap y skype con sus respectivos esposos (nuestros yernos) e hijos (nuestros nietos), coincidiendo todo esto, con el clima enrarecido de la corrupción y la disputa política que estamos a vivir todos los días que, a un comentario mio acerca de la situación que aquí se vive, una de ellas, Susana, me contestó: “pues papá…, no pienses que en Holanda todo está bien…” y me expuso lo que sigue: “hace tiempo, denunciaron que en las farmacias iban a cobrar por “informar” de los medicamentos que los médicos recetan. Si unas pastillas, su coste es de 3 euros, la información sería de 10 euros (por poner un ejemplo) y 13 sería el coste a quién osase pedir esa información. Los que la rechazaran desde el principio, (la información) solo pagarían los 3 euros, que era su valor”. Sigue leyendo

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