Sí…, esto es una verguenza!

Hace poco, escribí un artículo que llevaba por título “Sí…, esto es una dictadura!”, hoy añado otro casi con el mismo título, en el que cambio dictadura por verguenza. Porque es una verguenza ver y comprobar, como se miente descaradamente ante millones de personas que se sabe, la están mirando y escrutando sus intimidades mentales y faciales que nos retrotraen a recientes casos siniestros y dramáticos donde, asesinos o asesinas, mostraban idénticas personalidades psicopáticas ante la verdad de unos hechos que, tarde o temprano, salieron y saldrán a la luz con todas las consecuencias, como se comprobó en el caso del niño “Gabriel”.

Es una verguenza que se palpa en el ambiente, en las conversaciones familiares, del trabajo, en los estudiantes y bares de barrio que afecta a la credibilidad de personas e instituciones que rigen nuestras vidas, que se supone, tienen que ser moral y éticamente ejemplares en el cumplimiento de sus obligaciones, so pena de convertir la democracia incipiente que nos venden, en una dictadura formal con apariencias democráticas, como se demuestra en la “personalidad psicopática” con que se miente y se aplaude a los líderes de unos partidos, que muchos ciudadanos ya los están a comparar con las mafias sicilianas. Sigue leyendo

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Sí…, esto es una dictadura!

No lo puedo remediar. Desde hace un tiempo, escribo poco referente a la política o a cuestiones sociales; otras ocupaciones y preocupaciones ocupan mis pocos tiempos pero, vista la podredumbre institucional que representan el gobierno y el estado español, me obligan moral y éticamente a manifestar mi opinión en los sucesos que se están a dar.

El estado democrático y de derecho que se supone es el garante de nuestras libertades, está siendo ocupado y conducido cara una nueva forma dictatorial, donde la democracia solo es entendida en términos de conveniencias cara a la lucha electoral por parte de los tres jinetes del apocalipsis, como son, M punto Rajoy, Pedro Sánchez y Albert Rivera. La desazón que siento viendo a estos tres jinetes, más que señores, como actúan entrelazados y unidos en los mismos objetivos, van cabalgando los tres y sus respectivos partidos en la nueva modalidad de “democracia dictatorial”, que es la que están a inaugurar con motivo del llamado “procés” y la aplicación del artículo 155 de la Constitución que, más que un artículo específico a desenvolver para, mediante el diálogo y los respetos democráticos, analizar las causas de el porqué los catalanes, o una parte importante de ellos, desean la independencia. Esto no les interesa! Es más importante no hacer política alguna, hasta que el tren escarrile en el precipicio al que estamos asistiendo. Así, vimos el sainete de Pedro Sánchez con el no es no, convertido en un si por lo bajo impuesto por la gran X de los Gal y demás colaboradores. Curioso fue cuando trató de indecente a todo un presidente del gobierno, que hasta nos lo creímos capaz. Y este, metido en los papeles de Bárcenas, diciendo que no se podrá probar nada cuando están más de 900 cargos del partido metidos en los juzgados de toda España, mandándole e-mails de ánimo y de que hacemos lo que podemos, cuando ya se sabía toda la historia. Todos los días nos encontramos con las mentiras, como la reciente de Cristina Cifuentes y su Máster de la discordia, o invisible…, aunque se unda todo el poco prestigio de las universidades españolas, con tal de mangonearlo todo y tener buenos súbditos que sepan cantar “a por ellos!”.

Sí…, esto es una dictadura, donde los ricos que se forraron con la dictadura, son los mismos ricos que dominan los medios de producción, de comunicación y banca. Los ricos de la dictadura imponen las reglas democráticas, y así se nos ve el pelo a la hora de los comportamientos democráticos. El juez Llarena es tratado de “magistral” como jurista!, y se nos dice que su auto de procesamiento es impecable, sin ruborizarse ni dudar un poco de los posibles delitos de prevaricación que está a cometer. Inventa un delito de los más graves del código penal, y se dedica todo el tiempo a argumentar el delito, sacando de contesto el tal delito para darlo por hecho, con el único objetivo de impedir que los acusados puedan ejercer sus derechos políticos que ningún juez puede (podería) privar por ser diputados electos, y según el estatuto catalán, art.57.1 gozan de inmunidad. Para detenerlos y acusarlos de un delito flagrante como es el de rebelión o el de sedicción, tendría, el juez, que solicitar la suspensión como diputados, al pleno del parlamento de Cataluña con una decisión de mayoría absoluta, art.18.1 del reglamento del parlament. Pero en esta democracia dictatorial, se saltan todas las reglas democráticas con tal de hacer patrioterismo españolista para conseguir los votos necesarios; tapando todo lo que se roba, todo lo que se manipula, todo lo que se niega a la gente, que está a sufrir las consecuencias económicas y sociales de los listos y espabilados caciques que tenemos a nuestro lado.

Da nauseas escuchar decir que estamos en un “Estado de Derecho” y que hay que cumplir la ley. Hago votos, para que los gallegos lleguemos, a no tardar, a emprender el mismo camino de liberación del yugo español que están a conseguir los catalanes. Porque lo conseguirán, vaya si no!  Esta mentira de democracia nunca podrá vencer cuando un pueblo se pone a andar. O no?

¿Esto es democracia?

El pasado mes de septiembre, escribí un artículo titulado: “¡Visca Catalunya!, ¿y Galicia qué?” con la intención de dejar reflejada mi posición en el conflicto que estamos a vivir intensamente estos días. Los días pasan y fuimos testigos de las acciones del llamado “procés” y de la acción del gobierno del estado, que tuvo su más alta repercusión mediática, política y social tanto en Cataluña como en el Estado Español el 1 de octubre donde, no pudiendo hacerse con las urnas y otros medios de votación, la policía y la guardia civil, recibiendo órdenes de las más altas estructuras del estado de impedir se votase, utilizaron la violencia contra familias enteras, gente joven y mayor que no entendían esa violencia en un acto democrático, el de votar, que ellos entendían no se puede prohibir, porque la voluntad colectiva de un pueblo, es superior a las leyes hechas con intereses ajenos a ese pueblo. Sigue leyendo

Lo llaman democracia, ¡y no lo es!

El título de este artículo, se hizo famoso a partir del Movimiento de los Indignados, también llamado 15M que, a partir del 15 de Mayo del 2011 exigían más democracia, más participación, auténtica división de poderes y terminar con el dominio de la banca y las finanzas en las decisiones de estado y gobierno. Y sigue a estar presente este título hoy con motivo del Referendo de Cataluña, convocado “ilegalmente” por el gobierno de la Generalitat.

lo-llaman-democracia-y-no-lo-esEstamos a oír las palabras, “Democracia, Ley, Estado de Derecho, ilegalidad, Guardia Civil, Policía, Mossos de Escuadra, Fiscalía, multas, sedición, no se celebrará, estado de excepción, artículo 155, etc” acompañados de unos crispados debates en las televisiones y múltiples artículos periodísticos que están a caldear un ambiente de confrontación en dos modelos antagónicos que le dan o no, contenido democrático, a las acciones que toma el gobierno del Estado, representado por el Partido Popular, y el gobierno de la Generalitat, representado por una confluencia de tres partidos catalanistas que están a llevar a un choque que repercutirá en el futuro de este Estado, y esperemos que no sea violento. Sigue leyendo